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domingo, 25 de diciembre de 2011

DOKKEN - Tooth and nail (1984)


El primer gran disco de Dokken; y primera punta de ese tridente mágico que forma junto a 'Under lock and key' y 'Back for the attack'. Catalogado por lo general como 'hard rock', el disco mas bien camina por una senda más metalera, gracias sobretodo a la afilada guitarra de George Lynch y sus endiablados solos. La voz melódica de Don Dokken, equilibra la balanza, por lo que quizás lo justo sería situar el album en la frontera entre el hard rock ochentero americano y el melodic metal de la época. 'Just got lucky', 'Into the fire', o la impresionante balada 'Alone again' (una de las mejores baladas del hard rock) son sin duda los highlights de 'Tooth and nail'.


martes, 26 de julio de 2011

Nightfall in Middle Earth (1998), obra maestra conceptual


AÑO: 1998
ESTILO: Power metal

Después de publicar una obra maestra como es Imaginations from the other side (1995) el grupo alemán de power metal por excelencia tenía muy complicado superar o al menos igualar el listón alcanzado con aquel trabajo, y más teniendo en cuenta la competencia que imperaba en esos años en los que empezaba a extenderse el nuevo género metalero del doble bombo y los temas épicos. Pero tres años después lo consiguieron, pues Nightfall in Middle Earth (1998) es por lo menos del nivel del anterior y aclamado disco del grupo. Un trabajo que serviría perfectamente para definir lo que es un disco conceptual, ya que está totalmente inspirado por la obra de Tolkien 'The silmarillion' , el cual narra los principios de la Tierra Media y de todo ese mundillo, escenario también de la mucho más conocida historia de 'El señor de los anillos'. Prueba de ello, además de la portada (muy del estilo Blind Guardian), es el hecho de que 11 de las 22 pistas, son interludios o diálogos que recrean acontecimientos de la obra antes mencionada, y que obviaremos debido a su complejidad. Quizás este caracter tan conceptual del disco, haga que a los menos interesados en las letras o temática de los discos, se les haga un poco cuesta arriba. Pero las canciones seguro que no decepcionan a los seguidores del power metal.

Sin duda las highlights del disco son:

-Into the storm: uno de los temas más 'heavys'. Veloz y cañera, una canción arrolladora de principio a fin. Estribillo coreable, y un trabajo de guitarras excepcional, como en todo el disco.

-Nightfall: de caracter mucho más folk y con un Hansi mostrando sus diferentes registros, el tema va de menos a más hasta estallar en un estribillo melódico con grandes coros. Temazo.

-The curse of Feanor: aquí el que destaca es Stauch a la batería. Sonido atronador, producción brutal y una majestuosidad que pocos grupos consiguen. Uno de los mejores temas de la discografía de los teutones.

-Blood tears: comienzo lento y melancólico con electroacústicas de fondo que se rompe radicalmente en un ritmo mucho más metalero y frenético. Grandes cambios de ritmo para este tema en el que la banda muestra su potencial y el gran momento que vivían, tanto en composición como producción.

-Mirror mirror: un himno del metal. Quizás la canción power por excelencia; epicidad al límite en este tema en el que destacan los coros y sobretodo un trabajo de guitarras casi inhumano. Brutal.

-Thorn: medio tiempo de más de 6 minutos en el que vuelven a destacar los coros, especialmente en el estribillo, y los riffs atronadores que marcan el tempo del tema.

-The Eldar: balada melancólica a piano, en la que Hansi muestra su versatilidad. Un tema muy diferente al resto, pero que no desentona para nada en el conjunto.


En conclusión, sobresaliente trabajo, de un mérito enorme, y de una originalidad y complejidad indiscutibles. Una de las obras cumbres del power metal.

martes, 12 de julio de 2011

Defenders of the faith (1984), uno de los mejores discos de los Judas


AÑO: 1984
ESTILO: Heavy metal

La pequeña isla de Ibiza, famosa sobretodo por ser el destino preferido por muchos para pasar un verano de lo más fiestero, es también el lugar donde se empezó a gestar este Defenders of the faith, pues en esta ciudad fue grabado el que es sin duda uno de los mejores discos de heavy metal de los 80's. Siguiendo el camino que venían trazando con Screaming for vengeance, este disco define perfectamente a los Judas ochenteros. Heavy Metal en estado puro, temas veloces y cañeros, riffs machacones, afilados solos de guitarra, y por supuesto, el Metal God en uno de sus mejores momentos y haciendo gala de esos agudos imposibles que encontrarían su cénit en el Painkiller. El comienzo con 'Freewheel burning' y 'Jawbreaker' lo confirma; temazos arrolladores para ir abriendo boca. 'Rock hard ride free' por su parte destaca por ese estribillo tan coreable, que hace de este tema todo un himno metalero. Quizás el mejor tema del disco viene a continuación: 'The sentinel', totalmente 'made in' Judas, esta canción nos recuerda todavía más que las anteriores al sonido del 'Screaming...'. Después de este inicio sobresaliente llegan dos temas cortados por el mismo patrón: un estribillo muy pegadizo y un caracter quizás algo más accesible, por decirlo de alguna manera: 'Love bites' y 'Eat my alive'. Para destacar un último tema: 'Some Heads Are Gonna Roll', con un ritmo más desacelerado pero conservando toda la fuerza y el caracter metalero que tan bien imprimen los Judas a las canciones de todo el album. Sin duda una continuación impecable del mítico Screaming for vengeance, quizás menos recordado que aquel album, o que el British Steel o el Painkiller, pero no por ello menos bueno. DISCAZO.

miércoles, 29 de junio de 2011

Death or glory, piratas germanos al abordaje




AÑO: 1989
ESTILO: Heavy metal

Muerte por suerte que no, pero la gloria sin duda sí que la alcanzaron los piratas del metal con este recontradiscazo de puro heavy metal sin concesiones. Uno de los mejores trabajos de este prolífico grupo, y claro, eso es mucho decir si la banda tiene en su discografía joyas como Port Royal, Under Jolly Roger o Black Hand Inn. El incombustible Kasparek sonando mejor que nunca, y las guitarras como siempre muy características y con sello propio e inconfundible; algo que pocos grupos logran. El comienzo no puede ser más prometedor, con la tripleta inicial Riding the storm, Renegade y Evilution para empezar... casi nada para el body, como si de un tridente Eto'o Henry Messi del Speed metal se tratara, la toma de contacto con el album es inmejorable. Running blood tiene un comienzo lento, oscuro, quizás para pausar el frenético ritmo de los tres primeros temas, hasta que se dispara la batería y vuelven a cargar las guitarras en este tema sobre el fanatismo religioso y la santa Inquisición. Highland glory ... una excelente instrumental donde destaca el bajo y el demoledor punteo; Marooned es otro trallazo con unos riffs arrolladores y con ese sonido 100% Running wild; misma fórmula para Tortuga Bay y Death or glory, con ese sonido clásico de los alemanes y grandes coros. Me dejé Bad to the bone, pero a posta, porque este es un clásico de la banda, solos de impresión y un estribillo muy heavymetalero. Para cerrar album, March on, lenta al comienzo como una marcha fúnebre, se va animando hasta el final... pero antes, el homenaje a una de las batallas más importantes del siglo XIX, Battle of Waterloo, con ese comienzo de gaitas y el atronar de los cañones que derivan en un tema épico de casi 8 minutos... imprescindible. No hay dudas, un señor discazo de un grupo a todas luces especial. Al abordaje metaleros!

martes, 1 de febrero de 2011

Painkiller: El Metal God en su máximo esplendor




AÑO: 1990
ESTILO: Heavy Metal
Puntuación: 10/10

Mi primer recuerdo de este disco data de los años de colegio; se me viene a la mente una escena: un colega 'jevi' con su discman, y este disco original. Claro, viendo semejante portadón (siempre me han gustado este tipo de portadas) tenía que escuchar algo del disco a la fuerza. Me puso, como no, el primer tema, pero enseguida le devolví el discman. Mis gustos por aquel entonces no iban por esos derroteros, y aquel griterío enseguida me espantó.

Por suerte, los gustos musicales muchas veces cambian, evolucionan o simplemente expanden horizontes. Y años después, cuando me interesé de nuevo por los Judas, el Painkiller volvió a mí. En realidad, antes llegaron British steel, Screaming for vengeance, o Defenders of the faith, que fueron los que me han hecho tener a los Judas en el pedestal más alto del metal; el grupo heavy por antonomasía, ni Maiden, ni Black Sabbath, ni nada; los 'Yudas', y sus inconfundibles riffs, sus estribillos coreables y tantos y tantos himnos metaleros... sea como sea, uno de los grandes.

Y fue entonces cuando volví a tener el Painkiller en mis manos, años después de aquella primera y no tan afortunada ocasión. Lo que entonces me parecieron berridos, pasaron a parecerme agudos imposibles; y lo que tildé de ruido, pasé a catalogarlo de imprescindible. Y es que una escucha me bastó para darme cuenta de que estaba ante una obra maestra clave para el heavy metal, pues en aquel momento habría de influenciar a muchísimos grupos venideros. Con una producción sobresaliente, Halford y compañía pillando un poco de aquí, y otro poco de allá, nos brindaron un disco arrollador donde percibimos desde speed metal, a puro heavy tradicional, pasando por algunos momentos de buen thrash, estilo que triunfaba en aquellos momentos, pero al que le quedaba poco de vida.

Como decía antes, el disco es arrollador; su ritmo acelerado no deja respiro, y temazo tras temazo le carga las pilas a cualquiera. Bueno... por lo menos a mí; y es que siempre que lo escucho me animo. Recuerdo que cuando me dió por este disco, fueron varios los días en los que acabada la fiesta y volviendo solo a casa en la madrugada me lo ponía, y claro, hasta que no acababa no me dormía (que locura, pensaréis).

Vamos con las highlights del disco: primer tema, ''Painkiller''... sobran los comentarios, los agudos de Halford no parecen posibles, la guitarra lanza riffs como si de una metralleta se tratara mientras una batería atronadora marca el ritmo; uno de los mejores temas en la historia del metal. ''Hell patrol'', la patrulla del infierno... gran título, y otra exhibición a las voces del Metal God, antológicos los agudos del final. Con el comienzo de ''All guns blazing'' lo primero que te preguntas es si de verdad una garganta humana puede emitir ese sonido; por lo demás, otro tema acelerado e imperdible. Llegamos a uno de los himnos del grupo, ''Leather rebel'', el título lo dice todo, heavy sin concesiones y estribillo muy coreable. Cerramos con ''One shot of glory'', heavy de lujo en el que destaca el potente riff, y otra vez, los agudos de Halford. La manera de cantar de este hombre en este disco solo tiene un nombre: insuperable.


No hace falta desengranar todos los temas; todos están a un nivel similar, lo que hace que el album sea redondo, y, a mi gusto, uno de los mejores discos de heavy metal de la historia, no solo por su calidad, si no por su importancia en un momento clave del género. Por suerte los discos no son como las personas, y siempre están ahí, y el que en su día me espantó, pasó a ser uno de mis favoritos.